9 de junio de 2009

Send in the clowns

Que salgan los payasos
a escena
cuando el desfile de enanos cojos
llegue a su fin
y se contorsionen las lágrimas
de la mujer barbuda
frente al espejo.
Cuando el público aplauda
y los niños marchen
haciendo malabarismos
con la vida que nunca tendrán,
que salgan los payasos.
Que salgan los payasos
cuando se desangren los osos en sus jaulas
y el funambulista rompa su cable
-desde abajo
el mundo es más ridículo-
y las acróbatas mientan la gravedad
y se arranquen los trajes de putas sutiles
con la orfandad que les queda.
Que salgan los payasos
a esta farsa de diez pistas,
ahora que la equilibrista manca
quiere tomarte de la mano
ahora que, cuando querías huir,
se te ensambló a las piernas.
Que salgan los payasos
cuando los zancudos se alisten en tu bando
y opriman mis huesos con sus patas de palo,
cuando me atrapen y preparen la tabla
de mi triple salto mortal.
Que salgan los payasos
mientras pierdo el control
a quinientos metros de altura,
mientras sofoco las dudas
con las llamas de la última función.

6 comentarios:

Elisa Falcón dijo...

Esta canción es hermosísima. Y tu poema es tremendo, tremendo. El circo siempre me ha parecido uno de los espectáculos más tristes del mundo. Me cuesta decir algo más, todo está perfecto como está.

La paciente nº 24 dijo...

El mundo gira y gira como la nariz de un payaso mientras no somos más que circenses





........................sateretlov

Mauro dijo...

Que salga a la luz lo absurdo con el mundo puede ser leído.

Que aflore la contradicción y ese ir y venir que no lleva a lugar alguno.

Que calle toda lógica, pues reinan los payasos y la vida puede no llamarse vida, sino tan sólo segundo.

A pena grande dijo...

Lauriña
uffffffffffff....cacho poema!!!
Un beso en tu narizota.

Béatrice, Bea, Beatrix... dijo...

Impresionante...No me atrevo a decir nada más...

Carz dijo...

A 500 metros de altura sobre un alambre que se rompe, todo tiene la relatividad de 10 segundos. A menos que el artista trabaje con red...

Un beso.