1 de septiembre de 2010

Hay un concurrir en las fiestas

que siempre se me escapa

que nunca sé abordar

ellas se miran fijo

sonríen

revolotean las gasas y las piedrecitas

se revisan unas a otras

se dicen que están tan bellas

y luego

y con el escalofrío en el ceño

escupen su veneno en las copas

con las que brindarán por su renovada

amistad