30 de agosto de 2009

Dejaré...

Dejaré de replegarme las venas
una a una
la media luna está harta de cargar
con mis bolsas de sangre
me disculpo
por mi mala educación
no quise ser tan egoísta
no quise ser tan yo
como siempre
yo
así que no te preocupes
dejaré de confinarme
a las cuatro paredes de mi insomnio
y de mis cuadros
ordenaré los libros
colgaré estanterías nuevas
y empaquetaré regalos para los amigos que odio
todos sonreiremos mientras cenamos
inventaremos anécdotas inolvidables
saldremos al asfalto y beberemos
y pareceré borracha
mientras canto algo color granate
y me apago y me enciendo
la vista.
Podré subirme a los árboles
y besar a desconocidos
estoy borracha y me puse falda
y ya no soy egoísta
porque se divierten conmigo
les regalo mi ridículo y mi sed
he salido de penas
me han sacado de cuentas
y soy feliz
ves qué bien
no es maravillosa la luz que desprenden mis egos
no es infinitamente delicada la música que trasciende las aceras
escúchate
báilame el agua
recuerdas
no me llames cínica
sólo las fresas saben tan amargas
como esos ojos tuyos
coge las llaves
llévame a casa
el camino nos hará llorar
y estaremos vivos
-la comarcal catorce-
al sureste del derrumbe

5 comentarios:

Joaquín Artime dijo...

Al suroeste del derrumbe. Me encanta.

Béatrice, Bea, Beatrix... dijo...

Qué maravilla

a pena grande dijo...

Caramba, este poema me viene grande.
Además, tengo un orzuelo que no para de crecer y una canción que traducir.
Menos mal que no dices nada de empaquetar regalos para tus hermanos más odiados.
_____________________________
La gran bestia desencadenada del último de los hombres yace de rodillas a mi puerta.
Me encantaría darle lo que desea, pero no sé...
Aún me pediría más.

Te busco en cada cresta de ola que cabalgo,
en cada seno de ola en el que me aventuro,
en cada seno de ola que atravieso.

No fue mi intención abandonarte.
Desplegué mi vela y el viento sopló.
No, no quise dejarte, amor,
Desplegué mi vela y el viento sopló y sopló.
¿Por qué, por qué, por qué, por qué?!!!?
Oh, ¿por qué no eché mi ancla?
Dios!!, nunca lo sabré.

En el abrigo de la isla oigo tu voz,
en lo más profundo de la calma,
susurrándome: "neniño, seré tu deleite si me prometes que esta noche serás mi cielo rojo” ( con su predicción de buen tiempo, jeje)

En la tormenta, eres mi destino,
En el puerto, eres mi tormenta,
pero yo te curtiría la piel, amor,
si quisieses ser mi guía,
si tú quisieses esta noche ser mi cielo estrellado.

Te busco en cada cresta que remonto,
en cada seno de ola que traspaso.
Te busco en cada seno de ola por la que navego.
_______________________________
comarcal_catorce??

Reinadelmango dijo...

Beber para olvidar. Ya... Claro...

La paciente nº 24 dijo...

¿Te subirás a los árboles, besarás a desconocidos, borracha y con falda…? ¿Todo eso a la vez o con secuencia temporal de por medio? Porque bueno, aquí, desde las raíces en las que me encuentro se ve bien peligroso, me apunto, creo que me apunto, yo si no te importa llevaré también tacones y una bolsa de caramelos. Y no, no se puede ser egoísta estando tan loca!